Barranquilla, la puerta de oro de Colombia; aquella ciudad que amamos, donde hay mil historias de nuestros abuelos, donde hay mil colores, mil sabores, donde tenemos como necesidad ser felices y buscamos ser positivos ante todos los problemas que tenemos, donde siempre con una cara amable saludamos cada mañana a nuestros vecinos, donde toda esa jocosidad nos caracteriza como costeños, pero a pesar de todo aquella Barranquilla alegre y emprendedora tiene muchos problemas que no nos han permitido seguir creciendo como otras ciudades por ejemplo la capital Bogotá o la muy reconocida Medellín aunque esta haya sido la primera ciudad de Colombia en traer el comercio y la industria a éste. ¿Pero nos hemos puesto a pensar el por qué de esta situación? Ya sabemos que existen muchos personajes que dicen que quieren a la ciudad pero no hacen nada para que mejore, podemos mencionar entre estos a los políticos, los vendedores ambulantes, la misma juventud, los choferes, los comerciantes pero más allá de categorizar a estos por sus actividades, ya que todos somos una sociedad y que cada uno de nosotros sin importar si somos ricos, pobres, profesionales, analfabetas, empleados, desempleados etc. Podemos poner un granito de arena para que esta ciudad pueda crecer, ya que siempre hablamos de nuestra ciudad como la mejor del mundo, la más parrandera, la más alegre pero podemos empezar con reconocer que tenemos que hacer algo para mejorar la situación que nos invade como la basura, el desempleo, el caos vehicular, la delincuencia y la inseguridad, para empezar a combatir esto creo que el gobierno debe involucrase más con campañas de mejoramiento para el pueblo e invertir más dinero en crear fundaciones para la gente que no tiene los recursos para vivir, y esto es un grave problema ya que el mismo gobierno casi no hace nada y simplemente deja que la cuidad siga así y no les importa su mejoramiento, solo su mismo bienestar económico y siguen pero no solo el gobierno sino también la misma sociedad como todos aquellos personajes que antes mencioné como aquellos vendedores ambulantes que tiran basura en la calle y que quitan espacio público, los choferes que evaden las normas de tránsito sin importarles dejar en peligro a la comunidad y causar tragedias y accidentes, los políticos que solo sirven para hacer campañas, prometer y no hacer nada después que han sido elegidos por el pueblo, los educadores que no enseñan en verdad a sus estudiantes, al estudiante que no le importa estudiar si no solamente tener un diploma para mostrarlo sin tener reales conocimientos y sin importar adquirir valores para ejercer una vida profesional equilibrada y exitosa
Como él medico que solo le importa que le paguen para poder atender a los pacientes moribundos, pero como vocación no se permiten hacer programas de preventivos para poder disminuir enfermedades, pero si al fin y al cabo mientras más enfermos estemos nosotros más dinero generamos para ellos, para comenzar a hacer algo debemos empezar a tener presente los valores y ser unas personas responsables y respetuosas y sobre todo ser tolerantes con los demás y respetar nuestras diferencias como humanos que somos, también desde casa enseñar a nuestra descendencia a cuidar lo que nos pertenece no solo a hablar si no a actuar, a tomar las riendas de nuestras decisiones y cumplirlas a cabalidad, a dejar de tener esa actitud de que nada nos importa y pasar por encima de los demás, aprender a tener conciencia ciudadana y a cuidar nuestras cosas, así quizás logremos construir esa Barranquilla utópica de la que hablábamos, esa curramba la bella de la que decimos nos sentimos orgullosos, esa puerta de oro de Colombia que queremos volver a ser como alguna vez lo fuimos.
Y sobre todo a sacarla adelante y a luchar por ella, a hacer de nuestra ciudad la mejor del mundo, para que con toda la alegría y jolgorio que nos caracteriza decir con toda la sinceridad en otras partes del mundo que no tengan miedo de venir y conocerla, que una vez estén aquí se sentirán enamorados y siempre querrán volver.
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